martes, 31 de enero de 2017

Lecturas de Enero



Enero ha durado una eternidad, pero fue bien aprovechado creo yo, al menos en lo que a lecturas respecta.


miércoles, 19 de octubre de 2016

Todo era una farsa, aunque yo no estuviera al tanto.
Mi mente lo ideó todo, estas enfermedades falsas.
Ahora estoy mejor, pero es como si estuviera bloqueando la realidad, evitando pensar en lo gorda que estoy, en lo indeseable que soy. Logro hacer las cosas que hace una semana atrás parecían imposible, comer por decisión propia, levantarme sin problemas, la ansiedad se ha ido, ya no siento crisis.
Mi cabeza está confundida, se enreda. Si esto fue una farsa, ¿por qué dolió tanto? ¿por qué lo extraño?. Quiero volver a mi farsa, a mi mundo fácil donde soy frágil y necesito ser cuidada. Quiero que me la devuelvan, qué horrible decirlo. Devuélvanme mi tristeza, mi inapetencia, mi vacío, mi desdicha. ¿Qué hago sin ella, esperar un futuro que sé que será mediocre, porque soy una mediocre? Un futuro que me aterra.
Todavía están los cuchillos en mi casa, todavía las ideas están ahí, casi como una broma pesada. Como pidiéndome que lo haga por aburrimiento, porque ¿qué diferencia hace? Claro, no estás triste, pero tampoco nadie te quiere alrededor. Ni siquiera mis papás me quieren alrededor, sé que soy una carga para mis conocidos. Sé que nadie me aguanta en el colegio, que cada vez que tengo que preguntar algo desearían que fuera otra persona con la que tuvieran que tratar. Intento no estar.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Estoy gorda.
Cuando empezó todo esto no me creía gorda, solo quería ser más delgada. No lo era lo suficiente. Y no era estúpida, me daba cuenta que bajaba de peso y estaba más flaca. Ahora siento que estoy tan gorda como al principio, y creo que gané peso y cada caloría se sienten como mil pero no puedo dejar de comer. Hacer ejercicio no debería significar más espacio para comer, debería quemar más de lo que ingiero. Ahora 42 kilos podrían ser 46. Aunque siendo honestos, más que 42 son 43, y si sigo así serán 44 y 45 y 46 y 47 y 48 y 49 y 50 y no quiero. No quiero engordar. No quiero comer. Quisiera vomitar, pero no habría forma de ocultarlo. Lo único que puedo hacer es evitar comer lo más posible y rezar por que eso no se transforme en un atracón de media noche.
Los otros dicen que como poco, que estoy más flaca, y yo lo único que veo es lo flácido de mis muslos y de mis brazos y la grasa que se me acumula en el torso, en la espalda. Cualquier aperitivo se siente demasiado, los almuerzos muy grandes y las cenas incontrolables.
En el cuerpo de cualquier otro no importa, pero en el mío solo lo vuelve más asqueroso e indeseable.
Estoy gorda.
Pasé tanto tiempo intentando convencerme de que no significaba nada malo, pero en mi cuerpo lo es.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Voy a matarme.
Voy a matarme y van a estar todos bien. Quizás no enseguida, pero eventualmente se darán cuenta lo mucho mejor que están sin mí.
Me da miedo el éxito, supongo que en mis fantasías siempre alguien me encuentra, alguien me detiene, alguien me salva.
Eso no va a pasar.
Mr voy a morir, sola, con sangre corriendo por el suelo.
Y van a estar todos bien.

domingo, 4 de septiembre de 2016

martes, 16 de agosto de 2016

Me equivoqué. No puedo estar cerca de nadie, no debo estar cerca de nadie. Debo desaparecer.
Debo estar volviéndome loca.
Ayer quería morir, ¿y hoy? Nada, nada en lo absoluto. Mi mente flota en el vacío. Qué mierda está mal con mi cabeza.